Películas clásicas rusas ambientadas en el norte
El cine posee la facultad de configurar la percepción de los espacios, incluso en aquellos territorios inexplorados por el espectador, lo que ha llevado a que para una parte considerable de la población rusa, la representación del Ártico se fundamenta menos en la vivencia directa que en las películas que vieron en los cines de barrio durante la era soviética.Cuando se describe el viento golpeando en las ventanas, la inmensidad de la tundra o la silueta de los trabajadores contra el humo de las fundiciones, se está evocando un imaginario visual construido, entre otro elementos, por décadas de cine soviético. A continuación se exploran las películas clave que pintaron el norte de Rusia en la conciencia colectiva.
El mito del héroe conquistador
Durante la época soviética, el cine tenía una función clara: inspirar, motivar. Las regiones árticas no se mostraban como lugares hostiles, sino como una frontera a conquistar por el hombre nuevo socialista.- La estética del esfuerzo: en las películas de las décadas de 1930 y 1940 se mostraban personajes robustos construyendo ciudades donde antes solo había hielo, una representación del "hombre contra naturaleza". Hoy quieres vienen en aquellas zonas, en parte puede que ya no sean héroes como antaño, pero sí son sus herederos y viven las consecuencias de esa conquista, no solo la gloria, más allá de los reconocimientos públicos.
- El paisaje como protagonista: en el cine soviético, el paisaje nunca era un telón de fondo pasivo. El hielo, la nieve y el viento tenían un papel activo propio, en ocasiones actuando con la misma fuerza dramática que un buen villano humano.
Películas clave que marcaron la cultura
Varios títulos clásicos resuenan en la memoria del Ártico y ayudan a visualizar, literalmente, el entorno:-
La Tienda Roja (Krasnaya palatka, 1969)
Se trata de una coproducción entre Italia y la Unión Soviética dirigida por Mijaíl Kalatózov. En ella se narra el dramático rescate de la expedición de Umberto Nobile al Polo Norte en 1928. Por lo que es la película de desastres árticos por excelencia en Rusia. Muestra la fragilidad humana ante el frío extremo, la lucha por la supervivencia y el heroísmo del rescate.La Tierra de Sannikov (Zemlya Sannikova, 1973)
Está basada en la novela homónima, de ciencia ficción y aventuras, de Vladimir Obruchev, es un relato épico sobre una expedición que busca una tierra mítica en el océano Ártico. Su historia representa el misterio del norte: la idea de que bajo el hielo hay secretos ocultos, tierras perdidas y peligros desconocidos.El Frío Verano del 53 (Kholodnoe leto pyatdesyat tretego, 1987)
Aunque no transcurre totalmente en las regiones polares, es fundamental para entender la estética del exilio siberiano. Narra la historia de dos presos políticos liberados que deben defender un pueblo remoto de criminales y delincuentes liberados tras la muerte de Stalin. Es la película definitiva sobre la ley, el crimen y la moralidad en la Rusia remota. En ella se muestra la dureza de los exiliados, la lealtad entre compañeros y la violencia seca del entorno.
La estética visual: blanco, negro y gris
El cine soviético del norte desarrolló una paleta de colores específica:- Contraste extremo: el blanco cegador de la nieve contra el negro profundo de la noche polar o el carbón.
- Texturas industriales: el vapor de las chimeneas, el óxido en el metal o el hielo en los cristales.
- Iluminación: el uso de luz artificial tenue en los interiores en contraste con la oscuridad exterior crea una atmósfera de “noir” natural, sin necesidad de sombras artificiales.
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