Uno de esos viajeros ha sido el conocido como el Caminante Rojo, Víctor Fernández, que en sus cuasi infinitos viajes por el espacio postsoviético, territorio marcado por la herencia soviética, el aislamiento geográfico y la memoria de las ciudades monoproductivas, como no podía ser menos, ha tenido parada y fonda en Norilsk. Desarrollando dos vídeos sobre esta ciudad y sus circunstancias sociopolíticas, climáticas y cotidianas que sumergen al espectador en su inhóspita realidad de permafrost, ventiscas y bloques de hormigón.
Entre las muchas grabaciones disponibles en internet, las del Caminante Rojo destacan por ser originales, cercanas y entretenidas, aunque tal vez estas apreciaciones sean una especie de alucinaciones, totalmente subjetivas, porque al ser español no es precisa traducción, ni oral ni leída, y eso le da una mayor proximidad a la narración y las imágenes, logrando una conexión cultural y un entendimiento mucho más inmediata del entorno urbano y de quienes lo habitan.
En cualquier caso, para quien quiera ver la Norilsk real, más allá de la contada en “Norilsk no muere”, sin tener que desplazarse hasta allí, los dos vídeos del Caminante Rojo son unas de las mejores opciones disponibles hoy en la red por su valor testimonial y rigor etnográfico.
Por cierto, también ha hecho algunos vídeos en China, y teniendo en cuenta lo que el rojo es para los chinos, allí habría sido el Caminante Contento y Suertudo ;-)
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